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  • Cuando se va acercando el buen tiempo, este problema se vuelve una de las principales preocupaciones de las mujeres

  • Si quieres combatir la flacidez corporal para verano, debes empezar desde ya a seguir estos consejos

Junto a la celulitis y la grasa localizada, la flacidez corporal es uno de los problemas que más preocupan de cara al verano. La flacidez es la pérdida de firmeza de la piel y de tono muscular, causada por la disminución de dos proteínas importantes para el aspecto de la piel: la eslastina y el colágeo.

Causas de la flacidez corporal

Con la edad el cuerpo produce menos cantidad de estas proteínas, lo que hace que vaya apareciendo la temida flacidez. Otros factores que propician su aparición son los cambios bruscos de peso, llevar una vida sedentaria sin realizar ninguna actividad física, una mala alimentación, problemas hormonales, aparición de la menopausia o una larga exposición al sol y sin protección.

Grupo de chicas haciendo ejercicios de brazos con pesas

Zonas afectadas

La flacidez afecta sobretodo al rostro, pero también a otras partes del cuerpo. Los descolgamientos de estas partes puede parecer antiestético a la hora de lucirse con el buen tiempo, sobretodo en la parte interna de los brazos, glúteos y piernas. Otra zona que sufre flacidez de forma habitual es el pecho, debido a la edad, la lactancia o una pérdida brusca de peso.

¿Cómo combatirlo?

Una buena alimentación es clave para prevenir y combatir la flacidez corporal y mejorar tu aspecto. Las dieta que producen rápidas pérdidas de masa muscular o de peso favorecen a la aparición de este problema. Visita a tu nutricionista y habla con él sobre la posibilidad de empezar una dieta antioxidante. El objetivo es aportar a tu piel la elastina y el colágeno que necesita, por eso, los alimentos antioxidantes como las frutas y las verduras serán tus mejores aliados, sobretodo aquellas ricas en vitamina A y C. Incorpora también alimentos con vitamina E como el aguacate y el pescado azul, y evita alimentos que provocan retención de líquidos.

También es esencial mantener una buena hidratación, por dentro y por fuera, para aportar a los tejidos el agua que necesitan y depurar el organismo. Practicar deporte de forma habitual también es una de las maneras de evitarlo. Combina ejercicios aeróbicos como salir a andar, correr, nadar… junto a ejercicios de tonificación como sentadillas, flexiones, abdominales, etc. Pilates o yoga son dos prácticas que pueden venirte muy bien.

Además, existen en el mercado numerosas cremas, lociones y geles reafirmantes que te aportarán una ayuda extra. Aplícalos después de hacer ejercicio o antes de dormir mediante masajes circulares.

Chica practicando yoga

Pero, si te preocupa en exceso alguna zona de tu cuerpo, opta por recurrir a tratamientos de medicina estética. Puedes optar por tratamientos como la radiofrecuencia, el láser o ultrasonidos.

Flacidez facial

Chica con media cara dentro de agua blanca

No nos olvidados de ella. También existe un tipo de gimnasia facial que ayuda a mejorar el tono facial:

  • Ejercicio 1: sentada frente a una mesa, coloca un brazo encima de ella en posición horizontal y el otro en vertical. Cierra la mano en un puño y colócala debajo del mentón. Haz fuerza con la barbilla contra el puño y mantén la presión durante 6 segundos. Realiza el ejercicio 10 veces.
  • Ejercicio 2: inspira e hincha las mejillas de aire. Luego, da pequeños toques con los dedos. Sostén la tensión durante 8 segundos y suelta el aire. Repite la secuencia 10 veces.
  • Ejercicio 3: adopta una posición erguida, da igual si es de pie o sentada. Luego, mueve la cabeza hacia atrás, mantén la mirada hacia arriba y mueve la boca como si estuvieses masticando. Realiza 15 repeticiones.

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