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  • Las pausas activas son una herramienta para promover la actividad física y mejorar la salud durante la jornada laboral

  • Pasar muchas horas sentado es un riesgo para la salud y este es un método de contrarrestar las actividades sedentarias

Las Pausas Activas son pequeños momentos, durante la jornada laboral, en los que se realiza actividad física. Además, contribuyen a un momento de desconexión que te permitirán volver a centrarte en tu trabajo. Ayudan a reactivarnos física e intelectualmente, disminuyendo el riesgo que conlleva el sedentarismo. Te permitirán estar en buena forma.

Foto en blanco y negro de un hombre estirando los brazos en su puesto de trabajo

Algunos de los beneficios que conseguirás realizando estos ejercicios son:

  • Disminución de la fatiga laboral y mejora la concentración
  • Reducción del estrés
  • Mejora de la circulación
  • Tonificación muscular y mejora de la postura
  • Prevención de lesiones

¿Cómo se realizan?

Oficinista en su puesto de trabajo frente a dos pantallas de ordenador

Se trata de un momento de activación, donde se detiene el trabajo laboral durante 5-10 minutos para activar el sistema muscoloesquelético, cardiovascular, respiratorio y cognitivo.

  • Ejercicio 1: sentados en la silla, con las dos piernas apoyadas en el suelo y la espalda recta, levantamos el brazo derecho y nos inclinamos hacia el lado izquierdo. Mientras nos inclinamos exhalamos aire. Inhalamos y volvemos a la posición inicial. Repetimos el mismo movimiento con el brazo izquierdo levantado e inclinándonos hacia el lado derecho. Realiza el ejercicio unas 6 veces, y no te olvides de inhalar y exhalar.
  • Ejercicio 2: sentado en una silla frente a la mesa, apoya las manos en esta última y muévete hacia atrás, de tal manera que entre la mesa y tu cuerpo quede el espacio de tus brazos estirados. En esa posición, estira la espalda mientras exhalas. Al inhalar, endereza lentamente la espalda, desde la pelvis al cuello.
  • Ejercicio 3: girar la cabeza hacia el lado derecho y el izquierdo. Después, inclinar la cabeza hacia arriba y hacia abajo. No fuerces ni excedas las cervicales.
  • Ejercicio 4: sentado en la silla, levantamos la pierna derecha y la sujetamos con la mano derecha. Repite el mismo ejercicio con el lado izquierdo.
  • Ejercicio 5: de pie, dobla el tronco hacia delante e intenta tocar con los dedos de la mano la punta de los pies. Mantén la posición durante 30 segundos.
  • Ejercicio 6: siguiendo el mismo procedimiento anterior, pero esta vez doblando el tronco hacia un lado y tratando de tocar la rodilla. Mantén la posición durante 30 segundo y haz el mismo movimiento en el lado izquierdo.
  • Ejercicio 7: estira el brazo derecho a la altura de los hombres, dobla el codo y empuja con la mano izquierda el brazo derecho hacia ti, de manera que intentes pegar la muñeca derecha al hombro izquierdo. Aguanta durante 30 segundos y repite el mismo movimiento en el lado contrario.

Interior de una oficina

Estos son algunos ejemplos de ejercicios de pausas activas que puedes realizar en el trabajo. No te llevarán mucho tiempo y notarás sus beneficios al momento. Otras prácticas que puedes llevar a cabo es andar durante unos minutos o subir y bajar escaleras. ¡No hay excusas para no hacer ejercicio!

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